Tanatología


"Lo importante no es lo que la vida nos hace, sino lo que cada quien hace con aquello que la vida le hace."

Edgar Jackson

La muerte para unos es el descanso final,
para otros el inicio de una nueva vida.
Siendo de una forma u otra,
la muerte es un proceso de tránsito y un descanso,
un amanecer y un anochecer,
una despedida y un encuentro,
una realización y una promesa,
una partida y una llegada.
Nuestra vida no comienza cuando nacemos,
ni termina cuando morimos.
Solo es un pasar un tiempo para madurar y crecer un poco.

En la vida de toda persona hay felicidad, alegría, dolor, sufrimiento y muerte. La muerte es algo importante en la vida, ésta siempre ha inquietado al hombre, quien a través del tiempo, ha hecho infinidad de estudios para alargar su vida, ya que al enfrentarse con la muerte, se atormenta, se angustia, sufre y trata de evitarla.

La muerte puede causarnos miedo, rebelión, temor, pero no puede causarnos duda, es el destino temporal más cierto del hombre y su aceptación es prueba de madurez en el ser humano. La mayoría de las personas no tienen miedo a la muerte misma, sino al proceso de morir, a la enfermedad larga y dolorosa, al deterioro físico, a la agonía, a la pérdida de autocontrol e independencia.

Ante una enfermedad terminal o crónica, el ser humano puede adoptar diferentes actitudes, renunciar, solicitar ayuda, gritar, llorar o convertirse en inválido antes de lo necesario. El enfermo suele dirigir su frustración y enojo generalmente hacia sus seres queridos, familia o personas significativas, llegando a hacer su vida y la de sus seres queridos, completamente desgraciada, ya que ellos también sufren al ver al enfermo sufrir. La Tanatología apoya al enfermo para terminar la vida de una manera positiva, al darle sentido al dolor, buscar la plenitud personal y así servir de ejemplo a otras personas con una valiente batalla para “vivir” la vida hasta el momento del último suspiro.

La muerte es un fenómeno multifacético, que afecta a la vida. En la actualidad no es aceptada o asumida como un suceso natural, sino como una crisis, y por tanto, se ha convertido en una problemática personal, familiar y social, por lo cual se ha hecho necesario su estudio formal sistémico y científico. La Tanatología se encarga del estudio integral e interdisciplinario del proceso de la muerte y de la muerte misma, pero más aún de la vida.

La Tanatología se define etimológicamente como el estudio o tratado de la muerte, se deriva de las raíces griegas thanatos, que significa muerte, y logos, estudio o tratado. La Tanatología estudia la muerte como el proceso de morir y la muerte misma, donde el sujeto de estudio es el paciente. No trata de ir en busca de la muerte sino de que el enfermo la vea como un proceso natural, como una culminación de vida, como algo trascendental.

El sufrimiento en el paciente terminal, se debe a la confrontación con la muerte, que conlleva. La pérdida de autosuficiencia e independencia, el deterioro físico y sentimiento de impotencia y de culpa, la separación de la vida cotidiana y de los seres queridos.

Para la familia es difícil aceptar la muerte de un ser querido como algo natural. La Tanatología estudia también los sentimientos y efectos que la muerte provoca en las personas que rodean a la persona enferma y al moribundo, especialmente a los familiares o personas involucradas afectivamente con él. Es importante procurar la comunicación entre el enfermo y sus seres queridos, proporcionando atención emocional al paciente y a los miembros de la familia. Respetando la voluntad del enfermo en la toma de decisiones, algunas decisiones pueden provocar sentimientos de culpa o conflictos entre los miembros de la familia. Se debe proporcionar información clara, concreta que ante el sufrimiento las personas suelen verse perturbadas.

El duelo se define como los sentimientos, reacciones y cambios que ocurren durante el proceso de cicatrización de una herida (psicológica) por la pérdida de algún ser querido (O´Connor, 1990) para ello es importante ayudar a las personas dolientes a identificar sus sentimientos y temores, a ser capaces de pedir y otorgar perdón, y asumir una actitud positiva ante el sufrimiento.; facilitar el desahogo de emociones, sintiéndose aceptado y comprendido, planeando un proyecto de vida que implique actividades a corto, mediano y largo plazo.

La diferencia principal entre la psicoterapia tradicional y la tanatológica, consiste en que la segunda es un proceso breve, con el fin de que se acepte la pérdida de la propia vida o la de un ser querido y de que se asuma un papel activo en el proceso de muerte y duelo.

Se define a la consejería tanatológica como “un trabajo que busca elevar la conciencia”, con lo que se hace referencia la necesidad de que el usuario se cuestione y encuentre el sentido de su vida, e identifique sus propios sentimientos, ideas, prejuicios, etc. respecto a la muerte.

La Tanatología no es exclusiva para pacientes terminales, sino que se extiende a todo tipo de enfermos, sus familiares, los cuidadores y el equipo de salud, no solo con algún padecimiento físico sino también emocional, sentimental, afectivo, espiritual y trascendental, ya que permite a la persona reflexionar sobre su sufrimiento durante su enfermedad, crisis o pérdidas, dar posibles soluciones a través de la espiritualidad que hay en cada individuo; y así poder elegir hacer un cambio positivo ante sus situaciones que la mayoría de las veces no puede cambiar.

En la actualidad la Tanatología del Siglo XXI se extiende a los nuevas modalidades de muertes como son los secuestros, levantones, el crimen organizado, y el cada vez más sonado suicido sobre todo de niños y adolescentes.

Por lo tanto la Tanatología del Siglo XXI se está convirtiendo cada día más en una disciplina, un método y una herramienta indispensable para todos aquellos que tratamos con las pérdidas existenciales de personas y sociedad en general.

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